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Mientras miramos al cielo, ¿quién mira a nuestros jóvenes?

By 6 de agosto de 2026No Comments
aprender idiomas en el extranjero

Un eclipse solar total visible en buena parte de España nos hará dirigir nuestra mirada hacia el cielo. Durante unos minutos, la Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol y pasaremos por un instante del día a la noche. Será un fenómeno extraordinario, de esos que consiguen detenernos y despertar nuestra curiosidad.

Pero el 12 de agosto también se celebra el Día Internacional de la Juventud. Aprovechemos para levantar la vista al cielo y también para mirar con atención a los jóvenes que tenemos a nuestro lado y que están viviendo sus propios eclipses. 

A los jóvenes les preocupa el futuro y no estar a la altura. Les preocupa elegir bien en un mundo que parece exigirles que decidan demasiado pronto qué quieren estudiar, quiénes quieren ser y cómo van a abrirse camino. 

También les pesa la tiranía de las notas. En muchos casos, una calificación termina pareciendo una sentencia sobre su capacidad, su talento o sus posibilidades. Pero, una nota mide un resultado concreto y no mide la capacidad de levantarse después de un fracaso, de adaptarse a un entorno nuevo, de escuchar a alguien que piensa de otra manera o de atreverse a empezar de cero. No mide su resiliencia. 

La resiliencia no consiste en que un joven nunca tenga miedo o nunca se equivoque, sino que se trata de aprender a avanzar incluso cuando las cosas no salen como esperaba. Para ello necesita adultos que le acompañen, pero también espacios donde pueda experimentar, asumir responsabilidades y descubrir que es capaz de desenvolverse por sí mismo.

Una experiencia internacional puede convertirse en uno de esos espacios. Vivir en otro país, convivir con una familia distinta o estudiar junto a jóvenes de otras culturas no es únicamente aprender un idioma. Es aprender a preguntar, a observar, a superar pequeños retos y a comprender que existen muchas formas válidas de mirar el mundo.

El interés por los idiomas no es una moda pasajera. Según Eurostat, en el año 2024 casi la mitad del alumnado de Bachillerato de la Unión Europea —el 49%— estudia al menos dos lenguas extranjeras. Aprender idiomas no significa únicamente mejorar una competencia académica sino que también implica desarrollar la capacidad de comunicarse, comprender otras perspectivas y desenvolverse en contextos culturales diversos. Por eso, la Comisión Europea identifica el multilingüismo como una competencia esencial para la inclusión social, la empleabilidad y el desarrollo personal.

Pero quizá lo más importante que puede ofrecer una educación internacional es perspectiva ya que amplía su mirada para que puedan tomar decisiones con más confianza. Al poner a los jóvenes en contacto con otras culturas, idiomas y formas de entender la sociedad, les ayuda a desarrollar no solo competencias académicas, sino también pensamiento crítico, autonomía y sensibilidad intercultural.

El 12 de agosto, cuando levantemos la vista para contemplar el eclipse, aprovechemos esos instantes para mirar de otra manera lo que tenemos cerca. El eclipse pasará pero nuestros hijos seguirán a nuestro lado y ellos no necesitan que les digamos únicamente hacia dónde mirar. Conocer otras culturas, aprender idiomas y salir de su zona de confort son algunos de estos caminos que les ayudarán a afrontar sus próximos desafíos. 

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Si no puedes asistir, ¡no te preocupes! Déjanos tus datos igualmente y te llamamos para informarte.